
Las grandes montañas no son necesariamente las más altas del mundo, sino aquéllas que consiguen despertar las ilusiones y los sueños de cada uno. Del Pirineo al Himalaya, una larga lista de cumbres entre dos mil y siete mil metros te permitirá seguir un proceso, a veces lento pero lógico, en tu evolución alpinística. No subestimar objetivos ni sobrevalorar las propias capacidades es sinónimo de éxito a largo plazo.
La misión del Guía de Alta Montaña que nos acompañará en algunas de estas salidas no es, en ningún caso, la de “subirte” a la cumbre, sino el poner sus conocimientos técnicos y experiencia a disposición del grupo o cordada para que realicen la ascensión en las mejores condiciones de seguridad. Por otro lado, si prefieres ir por libre y preparas tu próxima expedición, podemos facilitarte información y asimismo ayudarte a agilizar la logística en el país de destino: permisos, porteadores, tiendas de campo base, gas o traslados por tierra.
Cada actividad viene marcada por unos símbolos que indican su dureza física y dificultad técnica. Compruébalos antes de decidirte por una actividad.